Continuamos con los conceptos básicos de productividad después de los cuatro primeros.
En estos artículos intento ofrecer los conceptos de productividad más significativos para mi. Quiero destacar que estas indicaciones son las que mejor funcionan en mi propio caso, y son las que intento seguir para desarrollar mi propia actividad.
A continuación tres más:
5. Organiza tu espacio físico
Que importante es esto para mi. Hace un tiempo solía encontrarme siempre con un lugar de trabajo caótico, con pilas de documentos, material para mi trabajo como realizador audiovisual, notas, etc; esparcidas por todo mi escritorio, estanterías e incluso llegaba a necesitar el suelo para completar mi almacenaje. Cuando empecé a conocer indicaciones de los sistemas de productividad sobre el espacio fui organizando mi propio método de organización. Y tiene unos resultados realmente buenos: no pierdo tiempo reorganizando y encuentro todo lo que necesito inmediatamente.
Para crear y mantener esta buena organización sigo estas indicaciones:
- Tengo un espacio reservado para todos los elementos nuevos: mi “bandeja de entrada”. Aunque no es realmente una bandeja si no un espacio en mi estantería. Deposito todo lo que llega y un par de veces al día lo proceso todo para: archivarlo, usarlo, tirarlo, o clasificarlo si lo tengo que usar próximamente. No lo vuelvo a dejar en la “inbox”. Tomo una decisión para cada objeto.
- Cuando tengo algo para colocar hago un paso previo a la organización por “bandeja de entrada” y si tiene un lugar asignado lo coloco ahí directamente. Es sorprendente lo bien que funciona esta metodología. Dejar en su sitio todo siempre y sin excepción. Esto hace que las cosas siempre estén en su sitio, que las encuentres y que no tengas que colocar todo lo que has ido dejando por ahí.
- En mi escritorio solo tengo lo imprescindible. El ordenador. Para el 90% de mi trabajo no me hace falta nada más. Cuando tengo que escribir algo en papel, lo cojo junto con el bolígrafo, lo uso y lo devuelvo a la estantería. No tengo papeles atrasados, fotos, muñequitos, botes, cinta adhesiva, etc; que tienen su sitio en la estantería, lejos de mi vista. Esto crea un entorno propicio para lo concentración, no estás viendo mientras trabajas, el presupuesto que preparaste, la nota de comprar el pan, etc.
- En mi estantería solo están a la vista los objetos que suelo utilizar en menos de una semana. Todo lo demás está ordenado en su archivador o cajón. No lo veo, así lo saco de mi mente.
- Si hace más de seis meses que no utilizo algo ¿para que lo necesito en mi estudio? ¿lo voy a volver a utilizar alguna vez? lo reciclo, lo doy, lo vendo, o lo guardo lejos si dudo.
Soy consciente de que llegar a un orden minimalista desde la situación que solemos tener es difícil. Para ello recomiendo empezar poco a poco y distribuir las tareas en el tiempo. Ordenar y procesar una estantería de nuestro mueble a la semana, por ejemplo. Pero siendo exigentes con la utilidad real del objeto. ¿De verdad lo voy a usar esta semana? Si no, quítalo de enmedio.
6. Haz una sola tarea a la vez
Siguiendo esta norma se consigue hacer más rápido y mejor cada actividad, sobre todo si tiene algún componente de creatividad o es compleja. Mientras trabajamos solemos recibir todo tipo de interrupciones: llamadas de teléfono, notificaciones de mensajería instantánea, correo, comentarios de compañeros. Incluso nuestro propio cerebro nos recuerda alguna cosa. Cuando esto me ocurre y la tengo que atenderla necesariamente, dejo de editar o de redactar y concluyo la interrupción por completo. Tomo nota, lo dejo de lado y continuo trabajando. Si puedo realizarlo enseguida, lo hago y me olvido.
La multitarea se da especialmente cuando trabajas en tu propia casa. En mi caso si estoy trabajando con el ordenador en mi propia vivienda y voy a tomar un café, no vuelvo al ordenador después de poner la cafetera. Espero a completar “todo el proceso” de tomar el café antes de volver a centrarme en el trabajo. Para reducir las interrupciones trabajando en domicilio resulta útil establecer un horario, tener un espacio dedicado y advertir a los demás que mientras estás en él, te encuentras ocupado
Las redes sociales, el correo, el teléfono y la mensajería son los responsables de la mayoría de interrupciones para las personas que trabajamos delante de un ordenador. ¿Vas a redactar algo importante? ¿Tienes una tarea que se va a prolongar unos minutos? Cierra el navegador, el cliente de correo, desactiva las notificaciones, incluso aleja el móvil y ponlo en silencio. Dale la importancia que se merece tu trabajo. Ya leerás el correo más tarde, tu compañero puede esperar a que le contestes, no hace falta ser el primero en ver el último vídeo gracioso, etc.
7. La productividad es una lucha constante
La necesidad de dedicar esfuerzo para ser productivo, tenerlo presente, optimizar tu sistema es “para siempre”. Aunque un día completes todas las tareas que te habías propuesto, dejes de lado las interrupciones y te encuentres dispuesto y despierto para realizar actividades; el siguiente puede ser que “estés más espeso”, que tengas una reunión que te interrumpa durante la mañana, y no acabes nada de lo que tenías previsto.
A continuación enumero algunas de las situaciones que se presentan para impedirte realizar tareas y como intento sortearlas
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Tienes una tarea importante que realizar y “no te apetece”
Empiézala. Directamente, sin pensar. Asegúrate a ti mismo que vas a trabajar en ella solo 10 minutos. “Piratea” tu cerebro, engañándolo para iniciar la actividad, seguramente cuando lleves un largo periodo de tiempo recordarás que no te apetecía hacerla. Y ahora ya queda mucho menos para finalizarla
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Se presenta ante ti un proyecto largo y complejo
Lo piensas detenidamente y parece que queda muchísimo para terminar con esto. Para solucionarlo descompón el conjunto en tareas y partes más pequeñas. Empieza solucionando lo más sencillo o lo que más te atrae. Es más fácil proponerse completar la tarea de “crear la tabla de datos de 2011″ que la de “redactar el informe de resultados”.
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No consigues concentrarte en una tarea
Cronometra unos minutos, pocos para empezar, en los que te dedicarás exclusivamente. Utiliza la técnica Pomodoro o adáptala a tus necesidades concretas. Para ello recuerda deshacerte de todo lo que pueda provocar interrupciones.
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Lo has intentado todo pero no consigues avanzar
¿Puede ser que haya llegado el momento de descansar? Algunas veces desconectar dando un pequeño paseo, realizando una tarea rutinaria, leyendo algo no relacionado, te da el descanso oportuno para volver a tu tarea con más fuerza.
Hasta aquí los tres conceptos de este artículo. Si quieres seguir profundizando en los conceptos sobre productividad y conocer más metodologías te recomiendo que visites uno de los blogs de referencia en castellano: Think Wasabi de Berto Pena. Tiene aquí especial interés sus artículos y monográficos sobre herramientas como Evernote o Dropbox.
Puedes consultar el primero de los artículos con cuatro conceptos aquí.
Y el artículo final con los tres últimos aquí.

Los 10 conceptos básicos de productividad que he aprendido en un año (del 8º al 10º): « Lomasde - 23 septiembre, 2011 a las 10:36
[...] Más conceptos básicos de productividad después de los cuatro primeros y tres más. [...]
Los 10 conceptos básicos de productividad que he aprendido en un año (del 1º al 4º): « Lomasde - 23 septiembre, 2011 a las 10:40
[...] Puedes ver el segundo con tres más aquí. [...]
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